Es importante tener en cuenta que el invierno es una estación con condiciones meteorológicas que pueden afectar a nuestro vehículo de forma importante, pero si tomamos una serie de precauciones, aliviaremos los efectos de la climatología sobre él.

Para ello, vamos a daros unos consejos fáciles de aplicar para así evitar mayores costes en el mantenimiento de nuestro vehículo.

Temperaturas bajas

Si residimos en zonas de montaña o ciudades donde las temperaturas sean extremadamente bajas, es muy importante revisar o cambiar el anticongelante de nuestro vehículo. De hecho, es recomendable sustituirlo al menos cada 2/3 años en función de dónde residas.

Es habitual que algunos días, si la noche tuvo temperaturas muy bajas, nos encontremos con el parabrisas del coche helado. Para quitar el hielo es necesario una rasqueta o bien bajar de casa una botella con agua caliente. Esto facilitará luego una más cómoda eliminación del hielo con la rasqueta. Y muy importante: hasta que no esté todo el hielo eliminado no pongas el limpiaparabrisas, ya que es posible que las gomas estén pegadas y el motor del limpia sufriría al estar pegadas las gomas de los limpias, pudiendo provocar una avería innecesaria en los motores de los limpias.

Una vez hayamos eliminado el hielo del vehículo es importante arrancar el coche y dejarlo al ralentí durante la limpieza del cristal o luego, para que coja algo de temperatura antes de ponernos en marcha. De esta manera, el conjunto del motor sufrirá menos y evitaremos posibles daños. Y siempre tener en cuenta que, mientras el motor no esté a la temperatura adecuada, tendremos que evitar darle acelerones, ya que esto puede provocar alguna avería a la larga al someter al motor a esfuerzos en temperaturas bajas.

Coche parado

Si el coche va estar parado tiempo, es importante tratar de arrancarlo una vez a la semana y moverlo un poco. De esta manera mantendremos la batería en buen estado y los neumáticos no se deformarán por estar mucho tiempo soportando el peso del coche en la misma postura, además de evitar que se acumulen suciedad y desechos a pie de rueda.

Otra medida que viene muy bien para proteger nuestro vehículo, es taparlo por la noche con una lona cubre coches. En la vía urbana no es posible, ya que tiene que estar siempre a la vista la matrícula del vehículo y si está tapada y no se ve, la policía podría sancionarnos, por lo que esta opción será posible solo si vivimos en alguna zona residencial y nuestro vehículo duerme en la calle pero dentro de nuestra propiedad. Solo en esta circunstancia podríamos tapar el coche con una lona cubre coches.

Si seguimos estos fáciles consejos nuestro vehículo tendrá una mejor vejez y evitaremos tener que acudir al taller más de lo necesario, ahorrándonos un buen dinero.

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