Siempre es importante llevar nuestro vehículo perfectamente calzado, ya que es donde se apoya, pero lo es aún más si estamos en las fechas frías en las que nos encontramos. Y es que, en función de por dónde nos vamos a mover, es importante tener nuestro vehículo bien calzado y con los neumáticos más adecuados.

A continuación te explicamos en detalle los tipos de neumáticos que existen y cuál sería el más recomendable para ti en función de tus necesidades.

Neumáticos 4 estaciones

Existen neumáticos que nos permiten llevarlos durante todo el año, como es el caso de los neumáticos de 4 estaciones. Este tipo de neumáticos proporcionan más seguridad y un mejor agarre en carretera mojada que el neuomático tradicional.

Están pensados para rodar en zonas frías, por lo que su uso es especialmente recomendable en el norte, ya que suele llover frecuentemente y en primavera y verano la temperatura del asfalto no es demasiado elevada y podemos seguir utilizándolos sin ningún problema.

Por el contrario, si residimos en el sur, sería mejor que en primavera o principios de verano se cambiasen los neumáticos 4 estaciones por unos normales dadas las altas temperaturas que suele coger el asfalto. Unos neumáticos de 4 estaciones tendrían un mayor desgaste y durarían menos kilómetros.

En el caso de llevar estas ruedas y circular por carreteras donde sean obligatorias las cadenas, tendremos que usarlas igualmente, ya que este neumático no es válido para rodar sin cadenas.

Ejemplo de neumático 4 estaciones:

Neumáticos de invierno

Este neumático es ideal si nos vamos a desplazar por carreteras de montaña, las cuales suelen estar nevadas permanentemente o la mayoría de los días. Nos garantiza una mayor seguridad en el viaje y evita tener que montar las cadenas tradicionales.

Eso sí, recomendaríamos este tipo de rueda solo para rodar por y bajo estas circunstancias. Si rodamos con ellas en carretera mojada, deberemos prestar mayor atención, ya que su diseño está pensado para nieve y en mojado no es tan seguro (tendríamos que procurar circular más suave).

Claro está que estos neumáticos para climas más templados o calurosos no son válidos, así que en las estaciones de primavera y verano sería recomendable cambiarlos por unos neumáticos tradicionales. De esta forma, tendríamos unos de invierno para poder ir a estaciones de esquí si vivimos cerca, y otros de verano para las estaciones más calurosas. Sería una forma de dilatar la vida útil de las ruedas, ya que usaremos un juego durante unos meses, y el otro en el resto del año.

En este caso, habrá quien se pregunte: "¿y dónde guardo yo las cuatro ruedas mientras uso las que tengo montadas?". Pues lo cierto es que ya viene siendo habitual que los servicios que tienen venta y sustitución de neumáticos dispongan de servicio de guardería para las ruedas que no usamos, de forma que nos las vuelven a montar cuando sea necesario, dejando el otro juego guardado hasta la fecha que nos hagan falta.

Estos servicios suelen cobrar por la guardería, por lo que hay que ver que ofrezca un buen servicio calidad/precio no solo por las ruedas, sino también por la guardería de las mismas.

Ejemplo de neumático de invierno:

Cadenas para las ruedas del coche

En el caso de que no nos convenza esta opción de tener cuatro juegos de ruedas, o bien se es muy puntual las veces que vayamos a circular por carreteras nevadas, o siempre está la opción de llevar con nosotros por seguridad un juego de cadenas en el coche, ya que si realizamos un viaje en el cual haya riesgo de nevada, es vital disponer de cadenas para evitar quedarnos tirados o tener un desagradable incidente que ponga en riesgo nuestra seguridad y la de los demás.

Ejemplo de neumático con cadenas:

Dentro de la opción de poner cadenas, existen en el mercado distintos modelos. Por un lado, están las que son como la que se puede observar en la foto previa, que nos permiten circular con ellas durante todo el tramo que sean obligatorias, incluyendo túneles si los hubiera.

Esto no ocurre con las cadenas de tela, que son otro tipo de cadena existente. Y es que resulta de vital importancia el siguiente apunte: cuando usemos cadenas de tela y entremos en un túnel, es imprescindible que las quitemos, ya que estas cadenas están pensadas solo para rodar por carretera con nieve. Si rodamos por asfalto sin nieve, nos las comeremos y cuando salgamos del túnel habrán perdido el efecto de agarre que tienen, poniendo en riesgo la seguridad del vehículo y la nuestra propia. En definitiva, que deberemos andar poniéndolas y quitándolas cuando entremos en los túneles para poder garantizar el agarre cuando salgamos de los mismos.

No obstante, las cadenas de tela suelen tener ciertas ventajas, como la comodidad de su montaje o el precio, ya que suelen ser más económicas que las tradicionales. También ocupan menos espacio en el maletero.

Ejemplo de rueda con cadena de tela:

Las ruedas y su dibujo

Por otro lado -y esto sirve para cualquier estación del año y para cualquier tipo de neumático que llevemos montado-, es muy importante que nos fijemos en el dibujo de las ruedas y que este no llegue al testigo de fin de uso, ya que si esto ocurre el neumático ya no será seguro y esto nos pondría en riesgo a nosotros y a los demás. Además, si rodamos con las ruedas en los testigos la DGT nos puede sancionar.

Ejemplo de testigo límite de desgaste:

Consejos prácticos

Finalmente, como consejos prácticos para cualquier tipo de rueda que llevemos y para cualquier estación del año en la que nos encontremos, es muy importante mantener la presión de los neumáticos adecuada. Esto significa que, en función del peso que llevemos en el coche, la presión de las ruedas varía.

Si solo viajamos nosotros, la presión es diferente a si lo vamos hacer con las cuatro, cinco, siete o nueve plazas que pueden llagar a llevar algunos vehículos más el equipaje. Es por eso que, antes de iniciar un viaje, bien sea solos o con todas las plazas ocupadas más el equipaje, comprobemos siempre la presión de las ruedas. ¡Y no nos olvidemos de la rueda de repuesto si el vehículo la lleva! Esta también deberá revisarse y comprobar que se encuentra en perfecto estado de uso. De lo contrario, podríamos llevarnos una sorpresa desagradable y frustrarnos el viaje que iniciamos.

Desde Oviedo Car confiamos en que los consejos mostrados sean de utilidad y os deseamos una ruta segura y agradable. ¡No olvidéis que estamos a vuestra disposición para todo aquello que vuestro vehículo necesite!

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